lunes, 18 de mayo de 2015

Tabla de salvación



Mientras los medios buscan el modelo de negocio y sus gestores huyen hacia adelante recortando del talento y de la experiencia, el periodismo corre el riesgo de fenecer. 
Para algunos la salvación está en las nuevas tecnologías, en los mensajes de 140 caracteres y en lo multimedia. A eso dedican con voluntarismo de iluminados su afán
Hay otros que creen que la salvación está en un periodismo de largo aliento, el que mezcla el relato y la crónica, la literatura y la realidad. Y se empeñan en buscar historias, miradas que cuenten la verdad.

Ambos son imprescindibles y deben complementarse. Por el bien del periodismo

jueves, 14 de mayo de 2015

La defensa del nombre

Decía Tomás Eloy Martínez que en el periodismo narrativo lo que más importaba era el nombre, la firma. Y que la única manera de defender el buen nombre es con dos herramientas:  La calidad de la investigación y la calidad de la escritura.
El nombre, explicaba el maestro argentino, es lo único que tiene el periodista. 
De manera que no debe permitir que se publique cualquier cosa con su nombre. 

miércoles, 13 de mayo de 2015

Subjetividad

Dice Martín Caparrós que se puede ser un reportero seco, objetivo, imparcial, sintético y, encima de todo, embustero. Y se puede ser el más literario, el más imaginativo, el más impresionista escritor y, además, ser fiel a la verdad de los hechos y de las descripciones y de los diálogos.
Algún interés ha habido en equiparar objetividad con honestidad y subjetividad con  manipulación, con engaño. 
La crónica es subjetiva, interpretativa, pero no tramposa. 
La noticia seca puede ser objetiva, pero también sesgada, verdad a medias, novedad sin contexto.
No se trata de comparar, ni de contraponer, pero la buena investigación está comprometida con la verdad.
Mira diferente para ver más, para fijarse en lo no aparente, para entender mejor.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Indefinición

Hay tantas definiciones de crónica como cronistas. Existe cierto consenso a la hora de decir qué no es, al enumerar algunos ingredientes, al adoptar ciertas actitudes, al apuntar determinadas condiciones ideales.  Mathew Arnold pedía que no le preguntaran qué es la poesía; pero aclaraba que él podía saber cuáles son los buenos poemas. Eso mismo se podría aplicar a la crónica.

Podemos juntar indicios. Cada uno de ellos da pistas, seguridades, recursos, ayudas. Ha dicho Martín Caparrós que "La magia de una buena crónica consiste en conseguir que un lector se interese en una cuestión que, en principio, no le interesa en lo más mínimo".

Es una buena aproximación. Cierta academia la considerará de cita e indexación insuficiente. Pero para un cronista enterado, un editor sensible y un lector curioso  se será útil.